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Una cosa, lleva a la otra. Y
tras desinflarse el boom de
la construcción que ha vivido España en los últimos
10 diez años, los afectados
no es sólo el sector inmobiliario, sino
también los miles de obreros inmigran
tes que han venido ha España atraídos
por la mano de obra y el crecimiento
de la economía española.
Desde mediados del 2006 el sector inmobiliario ha venido experimentando
un descenso que el Gobierno no ha
podido impedir. Como consecuencia
de la crisis, muchas inmobiliarias han
tenido que cerrar o recortar su número
de oficinas.
Los últimos indicadores de vivienda
y construcción dibujan un empeo
ramiento muy intenso del mercado
inmobiliario que empieza a asustar a
los inversores y a los propietarios de
viviendas. La compraventa de pisos
cayó nada menos que el 27% en enero
de este año respecto a enero de 2007,
según las estadísticas difundidas por
el INE; el número de hipotecas sigue
bajando y también el volumen medio
de los créditos, y, por si fuera poco, los
promotores inmobiliarios prevén una
caída del precio de la vivienda del 8%
durante este año.
Los inmigrantes no han sido ajenos
al fenómeno. Prueba de ello es que
en algunas comunidades como la
Valenciana el 70% de los parados
en la construcción son extranjeros, la
mayoría de ellos latinoamericanos.
Así las cosas, España podría ya no
ser el paraíso para los inmigrantes
que aterrizan con la ilusión de poner
un pie en un futuro mejor, dentro del
Primer Mundo.
La industria de la construcción, motor
de la economía en los últimos diez
años y gran generador de empleo para
inmigrantes, se frena sin remedio. Un informe del Ministerio de Trabajo,
conocido recientemente, indica que
casi el 43% de los desempleados de
ese sector tienen pocas o muy pocas
posibilidades de hallar trabajo.
Del otro lado, asociaciones de
inmigrantes hablan ya de “largas caminatas” para encontrar un puesto en
una obra en construcción.
“Las cifras del paro hablan solas”,
asegura Mercy Rosana, portavoz en
Murcia de la asociación de inmi
grantes ecuatorianos Rumiñahui,
refiriéndose a los últimos datos del
Servicio Público de Empleo Estatal que estaban en paro en la Región en el
mes de febrero.
El cónsul de Ecuador en Murcia, Patricio Garcés, asegura por su parte, que
en apenas dos años 6.000 inmigrantes
ecuatorianos se han dado de baja en
el censo regional, principalmente
porque se han
desplazado a otras
comunidades
vecinas demandantes de empleo.
Garcés apunta
que en la Región
han llegado a vivir hasta 80.000
ecuatorianos,
aunque esa
cifra se ha ido
reduciendo pau
latinamente hasta alcanzar los 47.000
actuales (cuando a principios de 2006
había censados en la Región 53.000 ecua-torianos“Es el primer paso hacia una política
de endurecimiento que ya da señales”,
dicen quienes trabajan con inmigran
tes. Uno de los primeros en franquearse
fue el vicepresidente y ministro de
Economía, Pedro Solbes.
En su primera entrevista formal tras el
triunfo socialista en las elecciones, el
hombre fuerte de la economía confió en
que la inquietante suba del desempleo
se serene si, “como parece razonable,
se atenúan las corrientes migratorias
de los últimos años”.
Confían en que la “reducción” sea “na
tural”. Dicho de otro modo: consideran
razonable pensar que, al haber menos
empleo, sean los propios inmigrantes
los que dejen de venir a España.
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El problema es que, al menos hasta ahora, quienes huyen de la desesperación
y ponen proa hacia España en busca
de futuro son los últimos en enterarse
de la expectativa de una “reducción
natural” de la inmigración.
A finales de marzo se dio a conocer un
informe avalado por el gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
cifró en más de un millón el número de
trabajadores extranjeros en condición
irregular y en riesgo. “Hay más de un
millón de trabajadores afectados por
problemas de irregularidad laboral”,
sentenció el Informe sobre condiciones
laborales de los trabajadores inmigran
tes en España , elaborado, entre otros,
por expertos de la Fundación Sistema,
cercana al partido del gobierno.
El documento añade que, como conse
cuencia de las crecientes dificultades
económicas, “una parte significativa
de la población inmigrante se encuentra atrapada en una red de precariedad
extrema”.
Pero en tiempo de crisis se suelen
buscar culpables y en este sentido la
inmigración también se ve afectada.
Según los técnicos del Ministerio de
Economía de España, el aumento del
desempleo en el
país se debe en
gran parte a la
inmigración y la
incorporación de
las mujeres al
mercado laboral.
Esta preocupación
no sólo atañe a
las autoridades
gubernamentales,
sino también a los
sectores sindicales que identifican otro
factor para esta coyuntura laboral: la
reagrupación familiar.
El secretario Confederal de Migraciones de Comisiones Obreras (CCOO),
Julio Ruiz, apunta a que para contro
lar la situación se deben limitar las
reagrupaciones familiares, que a su
criterio inciden para que se engrosen
las filas del desempleo, ya que al haber
más migrantes hay más personas que
ofertan su trabajo.
La reagrupación familiar es una de
las alter-nativas que deja la Ley de
Extrajería para que los inmigrantes
traigan sus familiares de primer grado
a España, por lo tanto una de las pocas
vías para la inmigración legal en este
país. “La reagrupación familiar, es la parte
más social de la Ley de Extranjería
y es la única forma de traer a nues
tros familiares”, señala el abogado
colombiano Santiago Cruz quien se
encuentra radicado en España desde
hace 20 años.
Desde el Gobierno se guarda silencio
sobre los rumores de endurecimiento
de la reagrupación familiar para frenar
la llegada de inmigrantes, sin embargo
es poco probable que esto llegue a ocurrir ya que en su campaña electoral,
el presidente Zapatero anunció que
desde si administración no se haría
nada que afectara los derechos de los
inmigrantes.
Así las cosas, la llamada “crisis del
ladrillo” que actualmente sufre España, no sólo esta afectando seriamente
la mano de obra extrajera en este país,
sino que tiene en el ojo del huracán a
la población inmigrante la cual ha sido
indispensable para que la economía
española, a pesar de la crisis de la
cons-trucción, sea una de las mayor
crecimiento mundial. |
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